miércoles, 10 de julio de 2013

Pescadores de Hombres


Nuestro maestro, Jesús, nos dice en su palabra: "Síganme y os haré pescadores de hombres" (Mat. 4:19). Cristo nos pide que en nuestro corazón, surja el deseo de seguirlo como nuestro único guía fiel y verdadero, para  hacernos pescadores de hombres. Pero, ¿qué significa ser pescadores de hombres?
Elena de White equilibra y une dos elementos imprescindibles para la testificación: (1) estar con Cristo y (2) trabajar por Cristo. Nos aconseja: “Mirar constantemente a Jesús” y “tomar tiempo para la meditación, la oración y el estudio de la Palabra de Dios.” Al mismo tiempo reconocemos que: “es su poder lo que realiza la obra”, y “hemos de trabajar fervorosamente para la salvación de los perdidos.” Si hacemos todo esto produciremos muy buenos resultados para el bien de otros.
Jesús llamó a sus discípulos para que lo siguieran y él los haría pescadores de hombres. Pero no los llamó con un fin en sí mismo, sino para testificar de él a otras personas que no lo conocían. Existen ciertas condiciones para ser pescadores de hombres, las cuales se detallan a continuación:
  1. Necesitamos ponernos a disposición de Cristo y aceptar su invitación de ir a él. ¡deseamos de todo corazón presentarnos ante él!
  2. Necesitamos someternos a Cristo para que él nos modele de acuerdo con su voluntad. La sumisión al trabajo creativo de Dios significa humildad y disposición para ser enseñados.
  3. Debemos dejar que Cristo nos modele según el tipo de testigos que necesitamos ser. No intentemos ser testigos de nuestra propia imagen.
  4. Para que Cristo nos transforme en pescadores de hombres debe producirse un milagro. Así como cuando los discípulos no habían conseguido pescar en toda la noche y Cristo hizo el milagro de la pesca milagrosa.
  5. Nuestra formación como testigos de Cristo no es instantánea. Modelar es un proceso gradual, que requiere tiempo. sabemos que los discípulos de Cristo no llegaron a ser pescadores acabados y expertos de la noche a la mañana.
  6. Aprender la indispensable lección de la autoconfianza. Siempre debe existir una relación esencial entre la falta de confianza en uno mismo y la confianza en Cristo. Esto es algo que nunca podremos asimilar de maestro o teoría humanos, sino solamente del Maestro de los maestros.

El mismo Jesús que llamó a doce personas para ser pescadores de hombres, nos está llamando hoy a nosotros para su servicio. 
Nos invita a que lo sigamos; que sigamos su ejemplo, aunque ciertamente somos imperfectos y limitados, pero Jesús promete ayudarnos y capacitarnos de tal forma que seamos pescadores exitosos y llevemos buenos frutos de nuestro esfuerzo.
 Cristo "eches la red" y seas un pescador de Hombres...



“Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres”. 
(S. Mateo 4:19)

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