sábado, 16 de junio de 2012

"Salados" por Cristo


Existen muchos sentimientos negativos como la frustración y resignación, problemas graves como el delito, la violencia, las drogas, etc. que afectan cada vez más a nuestra sociedad.
Había un hermano de Iglesia que solía comprometerse a dar muchos estudios bíblicos, pero este hermano estaba invadido de muchos problemas personales, a tal punto que ya no le quedaba tiempo para su comunión con Dios a través de las escrituras. Sentía la gran necesidad del amor de Cristo, su sabiduría y poder de testificación. La solución real a problemas como éstos se encuentran única y exclusivamente en Jesús.
Tenemos entonces un mundo lleno de problemas. Cristo afirmó lo siguiente: “Ustedes son la sal de la tierra” (Mat. 5:13). El ejemplo que dio Jesús implica que este mundo lleno de problemas necesita urgentemente personas “saladas” que impacten el mundo y lo transformen para Cristo.
Si no usamos nuestra vida al servicio de Cristo no estamos siendo “salados”, no tenemos sabor  y no hay ninguna otra manera de lograrlo. Se calcula que la sal se emplea en 14.000 usos diferentes. Ahora, el capitulo hace la siguiente pregunta: ¿Qué beneficios prestan los cristianos “salados” a la sociedad?, está pregunta se desarrollará en las siguientes líneas.
1ro: La sal produce sed. Cuando se ingieren muchos alimentos con sal el cuerpo naturalmente pide sed de agua. Y es así también que nosotros como cristianos deberíamos producir lo mismo en las personas, que sean personas sedientas del agua de Vida. Si realmente tomáramos de esa agua de Vida, seriamos ricas fuentes que vida, y las personas se sentirían atraídas hacia nosotros, porque Dios ya trabajó suplió nuestra necesidad de Él.
2do: La sal realza el sabor de los alimentos. Así también los jóvenes intentan de “sazonar su vida” con emociones de nuestro mundo que son pasajeras, pero sólo consiguen un mal gusto en su boca. El verdadero sabor de la sal, produciría en las personas, la vitalidad, el placer, la esperanza, y la alegría de Cristo que nosotros como cristianos debemos transmitir a nuestro entorno social.
"La sal puede transformar algo tan amargo como las aceitunas verdes en un alimento con  buen sabor. Este es precisamente el impacto transformador que Jesús quiere que produzcamos en nuestro mundo. Como la sal de la tierra, transformemos un mundo amargo en un mundo mejor”. 
3ro: La sal derrite el hielo: Este mundo muchas veces es frio, insensible e indiferente, pero cuando mostramos un verdadero amor y consideración hacia los demás, las personas son sorprendidas agradablemente. Cristo es una persona efusiva, que da calor, entonces cuando nos encontramos con un cristiano “frio” podemos sentir la ausencia de Cristo en el corazón de la hermandad.
4to: La sal lleva curación: En el tiempo de Jesús la sal se ocupaba para curaciones e infecciones. Hoy en día es otra la realidad; no apreciamos su importante valor. Las personas están heridas y golpeadas por las luchas que a diario tienen que enfrentar. Una lucha constante contra la desconfianza, la depresión, la desesperación, la insensibilidad y la traición sucumbe a la gente rompiendo sueños y desvanece la esperanza. Es por esto que nuestra tarea es llegar a todas estas personas y presentarle el amor de Cristo que puede curar cualquier problema o enfermedad.
A través de nuestra testificación, mucha gente puede conocer a Jesús;  el dador de vida, quien le da esperanza al caído, quien conmueve hasta el corazón más duro e insensible, nuestro Señor Jesucristo quiere que seamos la sal que este mundo necesita, y que la  inundemos con su amor para transformar este mundo caído y se vuelva “salado por Cristo”.
(Resumen Cap. 2, libro "El método de Cristo para testificar").

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